La famosa “nube” es uno de los términos tecnológicos en boga pero, ¿qué es la nube? ¿En qué consiste? ¿Cómo se accede a ella?

Nuestra intención es desvelarte los secretos de la nube de manera fácil y comprensible para que puedas entenderlo y hacer uso de sus funciones, si es que no la haces ya. La nube es un sistema de almacenamiento que vincula los archivos y los programas de sus usuarios con un conjunto de servidores a los que se accede online. Es decir, que almacena las cosas que solías guardar en tu PC en un dispositivo online mucho más complejo, seguro y con más capacidad de almacenamiento. A este sistema en inglés se lo ha bautizado como cloud computing, estableciéndose the cloud (“la nube” en español) como la forma simple para nombrarlo.

 

Beneficios de la nube

 

Los diversos proveedores te pueden facilitar toda la cantidad de almacenamiento que requieras, al momento; tanto para particulares como para empresas. Puedes pedir ampliación en cualquier momento e incluso sincronización directa. Por ejemplo: que cada foto que saques con tu teléfono quede automáticamente guardada. También puedes acceder desde cualquier sitio a tus archivos y programas, solo necesitas tener conexión a internet.

 

Además, todo tu software está en el mismo lugar. Es decir, que no tienes que instalar o actualizar los programas informáticos como haces en tu PC o en tu portátil, ya que están en la nube. Al compartirlo con otros usuarios también te ahorras el coste íntegro de los programas y la necesidad de comprar un ordenador muy potente con mucha capacidad de almacenaje. Al tener menos programas instalados en tu ordenador, tendrás menos problemas informáticos y menos gasto en mantenimiento técnico.

 

Inconvenientes de la nube

 

Teóricamente la nube es mucho más segura que los PC o los portátiles. La pérdida de información en la nube es casi inexistente, ya que sus servidores son altamente seguros. Por el contrario, hay una importante discusión en torno a la falta de privacidad. Los archivos que pones en la nube están online y no hay una fiabilidad certera sobre quien tiene acceso a ellos. En el caso de los particulares es grave pero, en el de las empresas, todavía es peor. La información debería estar protegida, pero el debate está abierto. La nube también genera una gran dependencia a internet ya que, sin acceso a ella, te ves limitado a no poder acceder a tus programas ni a tus archivos. También existe un vacío legal, por ahora, ya que los programas están en todo el mundo. Por lo tanto, no está claro qué cobertura legal debe aplicarse en algunos casos.

 

Tú y la nube

 

Son varias las plataformas que te permiten un acceso a la nube aunque seguro que, quizás sin ni saberlo, estás en la nube. Piensa que plataformas como Gmail, Twitter o Facebook están en la nube. Por lo tanto, si accedes a ellas identificándote a través de internet con tu usuario y tu contraseña, quiere decir que ya has entrado en la nube.